sábado, 11 de abril de 2020

12 AÑOS SIN SERGIO

Otra vez 12 de abril, bisiesto, como en el 2008, cuando calladito y en silencio te fuiste, físicamente no estás pero nos dejaste tantas cosas y siempre asoma a los labios una sonrisa con tus recuerdos, anécdotas y un sin fin de experiencias.

Ahora de esa foto de hace 43 años solo quedo yo, me dejasteis los 5 os fuisteis marchando uno a uno.

Tú, papá,  hace 23 años que es cuando comencé a escribir para tener vivos tus recuerdos y no olvidarlos

Maru te fuiste hace 13 años, 7 meses antes que tu hijo, menos mal que no le sobreviviste no hubieras podido aguantar su pérdida.

Tú Sergio hace 12 años,  cómo ha pasado el tiempo, en aquel momento volví a escribir todos los días, al amanecer, necesitaba dejar en el papel todos y cada uno los recuerdos que tenia y había vivido contigo por si perdía la memoria poderlos recordar al leerlos y dejárselos a tus descendientes para que te revivan.

Mamá también era bisiesto aquel 12 de mayo de hace 8 años, tantas veces me acuerdo de cosas para contarte y quiero llamarte hasta que me doy cuenta de que ya no estás, y de que tampoco me puedes contar aquellas historias reales que me relatabas.

Sergio el 22 de abril del año pasado falleció tu padre, le quedaba un mes para cumplir 100 años y salvo el ultimo año y medio gozo de muy buena salud.

Sergio no me gustan los años bisiestos, y espero que en este 2020 nos protejas, que extiendas tu mirada de esos preciosos ojos azules sobre los que te hemos querido y te querrán y que nos cuides. Besos cariño.

miércoles, 11 de abril de 2018

SERGIO... DIEZ AÑOS SIN TI.


     Sergio… El sábado 12 de abril de 2008, dejaste de estar entre nosotros. Cuatro días después yo comencé a escribirte…  Sergio…  Necesitaba plasmar todo lo que sentía y recordaba, necesitaba contarte, hablarte, me parecía que de esta forma estaba mas cerca de ti… Necesitaba recordar muchas cosas para que no se me olvidaran, necesitaba escribirlas… ¿Por qué? Pensaba que si en algún momento perdía la memoria todos esos recuerdos los pudiera leer y rememorar. Además, así quedarán en herencia para tu hija, para que te tuviera un poco más cerca.
   
     Sergio… Hace ya 10 años que no estás entre nosotros y te sigo  recordando, te sigo escribiendo y contándote como van las cosas por aquí…  Cómo se va portando la vida con nosotros, todos los acontecimientos que han ido sucediendo al cabo de estos años, te voy haciendo partícipe de las cosas buenas y malas que han ido ocurriendo a lo largo de esta vida que estamos viviendo. Cuando algo va mal siempre te pido ayuda para que tú veles por nosotros. Fuiste muy importante en nuestra vida, aprendí muchísimo contigo y dejaste una huella imborrable en todas las personas que te conocieron y te quisieron. Me da mucha pena que ahora te estés perdiendo  cantidad de cosas buenas que nos ha ido dando la vida. Tu huella no se ha perdido, pues tu germen floreció y estamos disfrutando de lo que sembraste. Vivir junto a tu cosecha de vida es todo un placer.



viernes, 11 de abril de 2014

TAMBIÉN HOY ES 12 DE ABRIL. TAMBIÉN ES SÁBADO.

Agustín, de pie el 5º por la izqda. Sergio, de blanco, el 5º por la izqda.
Como cada año, me asomo a tu blog para seguir recordando tu memoria y contarte alguna de las últimas novedades acaecidas. Al igual que en 2008, este 12 de Abril es sábado. Tal día como hoy dejaste de estar físicamente con nosotros pero te seguimos llevando en nuestro corazón. Comparto aquí contigo algunas de las cosas importantes que han pasado. Además, en privado, el día 12 de cada mes te sigo escribiendo y contándote como nos va la vida.

En este último año, la noticia más impactante ha sido la muerte de tu amigo Agustín. Sucedió el domingo 1 de Diciembre de 2013. Nos encontrábamos en Gijón comiendo con tu padre  (que por cierto está fenomenal y eso que en Mayo cumplirá 95 años), cuando recibí una llamada y me notificaron la triste e increíble noticia de que acababa de fallecer tu buen amigo.

Agustín, Luis, Paco y Ana. 12 de Abril de 2010.
Todavía me acuerdo que hace un año y medio, Agustín me llamó por teléfono para decirme que le prejubilaban. Estaba muy contento y quiso compartir conmigo ese momento de felicidad, pues me dijo que si tú hubieras vivido también te habrías prejubilado ya que teníais la misma antigüedad. Me alegré muchísimo por él y porque compartiera conmigo ese momento de gozo.

En Octubre volví a ponerme en contacto con él. Todos los años nos intercambiábamos Lotería de Navidad, tal y como antes hacías tu con él. Aproveché para decirle que tu padre me había dado una foto de cuando entraste en el banco junto con otros muchos chicos. Me pareció que en esa instantánea estaba Agus y se lo dije a él. Me pidió que se la enviara por correo electrónico y así lo hice, junto con la lotería.

El día 17 de Noviembre me llamó para decirme que no se había olvidado de la Lotería, pero que estaba en un "hotel". Así llamaba Agustín al Hospital en el que había sido ingresado. Me dijo que le estaban haciendo pruebas y "que la cosa pintaba mal". Me tuve que sentar mientras hablaba con él, pues no daba crédito a sus palabras. Entró por un dolor y lo que le habían detectado era cáncer de pulmón. No quise molestarle más y tampoco pensé que el desenlace sería fulminante. El día 27 me llamó un compañero para decirme que estaba muy mal y que no quería ver a nadie ni coger el teléfono. Pese a todo le llamé, aunque no logré hablar con él. El día 1 de Diciembre murió.

Nos acercamos a Madrid para darle el ultimo adiós, pues cuando tu falleciste él vino a Avilés desde Alicante. Es más, al cabo de un mes de tu muerte vinieron él y unos amigos para comer conmigo, detalle que les agradecí muchísimo, pues yo en aquel momento seguía pegada a mi silla de ruedas.

Me he quedado con una duda. No he podido confirmar si en la foto en la tú apareces con 17 años, Agustín era otro de los chicos. Desde luego, se le parece mucho. Creo que sí. En aquel momento no os conocíais y después, con el pasar de los años, fuisteis compañeros y muy buenos amigos.

El día del funeral de Agustín les comenté a los amigos y compañeros que nos encontrábamos allí que si os juntabais seguro que os tomaríais algún cubata juntos.

jueves, 11 de abril de 2013

CINCO AÑOS DESPUÉS...

Manuel Cámara, Inés Sáez, Ana Isabel Cámara, Sergio González, Mari Rendueles y Manolo González



Sergio, esta foto nos la hicieron hace más de 35 años en Villasana de Mena, donde nos casamos. Se nos ve felices y muy ilusionados por la vida que comenzábamos juntos. Ese día lo queríamos disfrutar con la familia y los amigos. De las seis personas que aparecemos en esta foto, sólo quedamos dos: tu padre y yo, "el más mayor y la más joven". La última en fallecer fue mi madre, el 12 de Mayo del año pasado. Se volvió a repetir la misma historia. Tu adiós y el de mi madre ocurrieron en un sábado 12. De nuevo volví a ser yo quien se topó con la desgracia. !Maldito sábado 12! Más o menos a la misma hora se me juntaron la angustia, la desesperación, el dolor, la rabia, la impotencia, el desasosiego, el llanto, los gritos y un sinfín de cosas más que volví a sentir al reencontrarme con la muerte, la que se lleva a nuestros seres queridos y nos deja sumidos en una gran tristeza y muchísima nostalgia... En ese momento nos gustaría poder retrasar el reloj para hacer las cosas que no hiciemos, decir las palabras que no pronunciamos, besar y abrazar a las personas que ya no estáis aquí. Cada vez que una persona querida deja de estar con nosotros, se va rompiendo un trocito de nuestro interior.




Permíteme Sergio en este tu blog dedique unas palabras a mi madre,  a Inés, que como modista que era había desgranado su vida entre agujas  hilos y dedales y una montaña de ropa para confeccionar, el recuerdo que tengo de ella de cría era que me levantaba por la mañana y mama estaba cosiendo en su mesa camilla y cuando me iba a la cama mama seguía cosiendo, era muy buena, sacrificada,  paciente,  risueña, amable,  jamás me pedía nada, no quería molestar, yo siempre le decía que estaba para eso para ayudarla pero era incapaz de pedir nada ni a mi ni a nadie; cuando la llamaba para salir a dar una vuelta nunca me decía que no siempre estaba dispuesta  ¡guapa y arreglada!  no tardaba nada, cuando yo era cría ya recuerdo a mi madre siempre maquillada y con las uñas pintadas desde por la mañana,  a papa le gustaba así y ella era fiel cumplidora de sus deberes de esposa, te fuiste sin hacer ruido, sin dar que hacer, sin hacer sufrir, tu sufrías en silencio por los palos que te dio la vida pero eras unas mujer muy resignada, a ti te valió la religión para no derrumbarte y aceptar lo que te iba legando la vida. Mama te quiero.
Ya han pasado  5 años Sergio desde que no estás aquí, el tiempo pasa a mucha velocidad, prueba de ello,  lo que dejaste escrito en la pizarrita blanca de la nevera de casa de que el “8/4 Sergio  15/4 Ana” (las 2 fechas de 2008) el día 8 fuiste a hacerte análisis, y el día 15 tenia que ir yo al traumatólogo, no lo borré entonces no podía borrarlo, era tu letra y era tan reciente que lo deje y ahora al cabo de 5 años se va desdibujando y perdiendo nitidez pero se sigue leyendo, fíjate si eso que dejaste escrito y que no tiene importancia supervive al cabo de los años, la huella tan grande que dejaste en todas las personas que te conocimos y te quisimos, esa no se borrará nunca, siempre quedará el recuerdo, alguna persona me llegó a decir que nunca habían conocido a nadie como tu, me viene a la memoria lo que me decías cuando te conocí que había mucha gente mejor que tu y mucha peor que tu pero que como tu no había nadie y es cierto eras único, has dejado una huella muy grande en todas las personas que te conocimos y en especial en nosotras en tus chicas, tu hija y yo.
Después de tu muerte intenté por todos los medios recopilar todas las fotos, videos, grabaciones, periódicos, revistas, todo lo que tuviera relación contigo donde aparecieras tu o  tu nombre  cualquier cosa que pudieran tener los demás y que yo no tenía, se lo pedí a todo el mundo, para mi era muy importante era crucial es como si no quisiera perder ningún retazo de esos tus 52 años de vida, estoy convencida de que todavía hay muchas cosas que no tengo y no he visto me haría muchísima ilusión que rebuscarais en vuestros cajones y me hicierais llegar esas fotos o documentos. El otro día me regalaron un video grabado hace más de seis años en el cual apareces junto a otros compañeros y me dio un vuelco al corazón al verte y oírte,  sentí alegría por recordarte  y tristeza por saber que ya no estás aquí, ahora ya no envejeces Sergio ahora envejecemos los demás y tu sigues teniendo 52 años.

lunes, 11 de junio de 2012

RETALES DE INÉS

Maldito 12. Es sólo un número, pero a veces los números parecen confabularse para hacernos la puñeta. Seguro que no tiene la culpa, pero fue un 12 de abril de 2008 cuando murió Sergio y también un día 12, el 12 de mayo de 2012 falleció su suegra, Inés Sáez Gómez... Nuestra madre... Hoy hace un mes que estamos huérfanos de su cariño, de sus sonrisas, de sus dulces palabras, de sus albóndigas, empanadillas y croquetas, de su infinita bondad, de sus labores de costura, de su voz protectora, de sus cuidados, de sus desvelos, de su amor... Mamá no llegó a cumplir 80 años, se fue siete meses antes, lejos de Villasana de Mena, ese pueblecito del norte de Burgos en el que nació. Tus amigos, tus amigas, tus familiares te echamos de menos. Tus cuatro hijos seguimos buscando un hilo y una aguja con la que coser la herida que tu muerte nos ha dejado en el corazón. En tu costurero hemos encontrado retales para esa tarea: son los recuerdos que jamás nos abandonarán. Tus hijos Ana Isabel, Óscar, Patricio y José Manuel te querremos siempre.

miércoles, 11 de abril de 2012

1461 DÍAS SIN SERGIO

Y ya hace cuatro años que no estás, Sergio… Te seguimos echando de menos. La nostalgia y el duelo son deportes que se pueden practicar con lágrimas solitarias o con brindis solidarios.
Te recordamos aún cada 9 de octubre, en tu cumpleaños. También te añoro en nuestros aniversarios especiales y en cada fatídico 12 de Abril. El 12 de abril de 2008 era sábado. Morirse en sábado es toda una declaración de principios, lo mismo que nacer en lunes o casarse en martes.
El año pasado, antes del tercer aniversario de tu marcha, me llamaron tus compañeros de la Sección Sindical de Madrid… Mejor dicho, me llamaron los amigos de Madrid que junto con Paco del BBV vinieron a pasar aquel día a Avilés. Fue el 12 de Abril de 2011. Tu gente, nuestra gente, no se cansa de darnos cariño. Nos reencontramos con tus amigos, mis amigos, nuestros amigos… Nos arroparon y lo celebramos como siempre, salpicando estos momentos de amarga alegría con unos culines de sidra entre bocado y bocado. La espicha fue en Casa Lin. También había compañeros y amigos de Asturias. No estaban todos los que son pero sí que eran todos los que estaban.(En la foto, alrededor de la mesa, y en el sentido contrario a las agujas del reloj, podemos ver las caras de los comensales: Paco, Cubi, Virginia, Manuel Ángel, tu padre Manolo, José Luis, Luis, tu primo José Luis, Carlos, yo misma, Agustín, Javier Freije y Chusma). Entre culín y culín, nos fuimos poniendo al día de cómo nos va la vida. Tu padre, Manolo, va a cumplir 93 años dentro de un mes. Sigue sin tomar ni una pastilla y no perdona su ducha diaria con agua fría en cualquier estación del año. Le trajo tu primo José Luis, que sigue estando como un roble. Cada tres meses solemos reunirnos con él alrededor de una mesa para no perder las buenas costumbres.
Y de tu hija, Sergio, ¿qué te voy a decir? Cada vez se parece más a ti.

martes, 12 de abril de 2011

!HABLA CON ELLA, SERGIO!



Hoy hace 3 años que tú, Sergio, no estás con nosotros. En esta ocasión, aparte de seguir manteniendo tu recuerdo, quiero dedicarle estas palabras a nuestra hija, Virginia.

El último día que estuviste con nosotros y que llamaste a tantos amigos para reunirte con ellos, venías de León. Te habías reunido a comer con tus compañeros y también llamaste a Virginia. Aunque ella tenía otros planes, los cambió para ir a verte, (si no los llega a cambiar se habría arrepentido toda la vida).

Tu hija te ha querido mucho y cuando faltaste le costaba hablar de ti… Le hacía daño… Y yo era todo lo contrario: necesitaba hablar y hablar todo el día de ti. Para Virginia mi parloteo le resultaba muy doloroso. Es más, tardó más de 2 años en atreverse a leer este blog. Un día ella sola y en su casa lo abrió, lo leyó y lloró, lloró lo que no había llorado cuando te fuiste.Vuelvo a este último día, Sergio, cuando estuviste con Virginia y le echaste uno de tus discursos. En aquellos tiempos era siempre por lo mismo: trabajo y novio. Ella aguantaba tus palabras como había hecho tantas otras veces, la querías tanto que te dolía. Aquel día ella se fue disgustada, lo sé por qué me llamaste enseguida para decírmelo. Me pediste que yo la llamara para ver si estaba bien (no era la primera vez que me decías que la telefoneara después de que tú habías hablado con ella). La llamé, me dijo que estaba bien, aunque los dos sabemos que se encontraba dolida.Por eso, cuando al día siguiente la llamamos al trabajo para que viniera a casa, le dijimos que te habías caído. Sin embargo, ya vino pensando que había pasado algo. Cuando Virginia llegó a casa, yo la estaba esperando sentada a la puerta con mi pierna escayolada. Ya había llegado el Samur y habían dicho que no se podía hacer nada. Cuando entró en casa preguntó si habías muerto. Lo que le pasó por su mente en aquellos momentos sólo Virginia lo sabe, pero me imagino que se cruzaron por su cabeza cantidad de sentimientos contradictorios: rabia de que el último día que estuvo contigo la bronquearas y al mismo tiempo tranquilidad de poder haberos encontrado en tu último día y haber aceptado tu invitación de veros.Por eso quiero ahora Sergio que le des toda tu fuerza a Virginia para que siga adelante con su vida y que tengas la dicha de que has dejado en este mundo una gran persona que es tu hija Virginia y que se parece muchísimo a ti en ser buena gente y en tender siempre la mano a todo aquel que lo necesita, una persona íntegra.

Así que manos a la obra Sergio: habla con ella.